Frutería & Verdulería · Vallecas, Madrid
Frutería en Madrid, del campo a la mesa
Seleccionamos a mano lo mejor del mercado cada mañana. Producto fresco, de temporada y con el trato de siempre.
Quiénes somos
Una frutería con
carácter propio
MartinFruit es una frutería de barrio en Madrid. Una tienda donde te conocen, saben lo que te gusta y te apartan lo mejor antes de que llegues.
Trabajamos directamente con agricultores de Valencia, Murcia y Castilla-La Mancha. Cada mañana nuestro equipo visita el Mercado Central para traerte el género más fresco del día. Sin intermediarios de más, sin producto de cámara cuando hay temporada.
No somos una cadena. Somos una frutería en Madrid. Y eso hoy importa más que nunca.
De temporada
Lo mejor de cada estación, seleccionado cada mañana en Madrid.
El momento del año en que las fresas huelen de verdad. Dulces, firmes y recién llegadas.
Frescos en vaina. Solo están así unas semanas — vale la pena pelarlos.
Verdes y finos, de los que crujen. A la plancha con un buen chorro de aceite.
Compacto, verde oscuro, sin florecer todavía. Su mejor momento del año.
Firmes y dulces, de los que manchan los dedos. Perfectos para desayunar.
Hoja grande y brillante. Para rehogadas, caldo o tortilla.
Pequeñas y tiernas ahora. Con jamón o simplemente con aceite y sal.
Con su mata, recién arrancadas. Mucho más dulces que las de bolsa.
El tomate que huele a tomate. Para ensalada, para pan frotado.
Jugoso, dulce, de los que gotean al morderlos. Solo en verano.
Fría y roja. La que más se vende en julio y agosto.
Fresca, a la brasa o cocida. Tierna y dulce cuando está en su punto.
Carnoso, para freír o asar. Sin comparación con el de invernadero.
Brillante y firme. Para escabeche, al horno o con miel.
El de toda la vida, piel de sapo. Dulce, aromático y muy frío.
Negras y gordas. Duran poco, hay que aprovecharlas cuando llegan.
Dulce y aromática. De las que se comen despacio, grano a grano.
Crujiente, dulce y muy jugosa. La que sabe a manzana de verdad.
Para crema, para horno, para lo que quieras. La estrella del otoño.
Cuando las hay, las traemos. Boletus, níscalos, lo que da el monte.
Grandes y gordas, para asar en casa. Otoño en una cáscara.
Alargada, muy jugosa. La mejor para comer cruda o con queso curado.
Piel fina, cocida entera. No tiene comparación con la de siempre.
Para asar, para escalivada. Dulce y muy carnoso en otoño.
La temporada fuerte. Para zumo o para comer, llegan en malla del agricultor.
Muy aromáticos, con mucho zumo y piel gruesa. Su mejor momento del año.
Densa y morada, para ensalada o rehogada con manzana y vinagre.
El cardo de Navidad. Para la mesa de diciembre, sin discusión.
La más suave. Para ensalada cruda sin que pique nada.
Blanca, compacta, sin manchas. Para gratinar, al vapor o en adobo.
Sin pepitas, fácil de pelar y muy dulce. La mejor del invierno.
Tiernas, de las que se comen hasta el corazón entero.
Encuéntranos